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[FanFic] Dime que me Amas Ep 5 [FINAL]


— No quiero incomodarte, no sé como llegue hasta aquí pero… no te preocupes ya me voy porque sé que te molesta mi presencia.
— Espera, entra —el entro— sígueme.

Llegaron hasta el piano, se sentaron y empezaron a tocar, la pieza era Sonata in D Major for Two Pianos, K.448, I. Allegro con spirito, y ahí en medio de todo esto los dos olvidaron las dificultades, el sentimiento de tristeza que sentían, los dedos de ambos se movían y complementaban la suave melodía, pero cuando terminaron la pieza Hazu le dijo.

— La música, el piano, tu lo amas mucho, yo lo sé lo veo en tus ojos y en la manera en que tocas, no sé porque lo dejaste pero es importante que hagas lo que amas, eso agrega algo de alegría a tu vida, yo también lo amo y cuando estoy triste vengo aquí, toco y parece que todo cambia, me gustaría que tú fueras valiente y decidieras de una vez si la música es lo que amas lucha por ello… tu chica misteriosa.
— Como sabes de ella.
— Eso no importa, lo importante es que hagas algo, si tanto quieres encontrarla, ¡búscala! —le dijo casi gritando y nuevamente con lagrimas en los ojos— pero no te arrepientas. 
— Yo… —dijo acercándose a ella y abrazándola a lo que ella correspondió.

Hazu sintió como una sensación que no quería dejar de sentir porque lo amaba, pero luego le dijo.

— Creo que es hora de que te vayas –dijo sin mirarlo y el comprendió que tenía que hacerlo.
— Este bien

Mientras Yunho se marchaba le dijo —gracias—, Hazu no podía hacer más que llorar, a pesar de haber llorado mucho aún salían lágrimas de sus ojos, la invadía una tristeza y lo único que hizo fue empezar a tocar y cantar esa canción que tanto amaba y mientras lo hacía seguía llorando, las palabras casi no salían pero siguió cantando. 

Cada vez que separas nuestras manos entrelazadas
Trato de aferrarme a su calidez
Cada vez que pienso en volverte a ver
Mi corazón se tiñe de una preciosa sombra
Incluso las cosas más simples
Se vuelven recuerdos cuando estamos juntos

Ni tu voz, ni tus frágiles hombros
Ni tus ojos son míos
No importa que siempre haya estado a tu lado
A menos que destruya tu futuro
Mis sentimientos no se harán realidad
En un momento de mi sueño, te amo tanto al grado que lastima
Pero la noche está terminando

Camino por las brillantes calles
Tratando de olvidar los momentos en los que nos encontramos
Tu sonrisa y la primera vez que nuestras manos se tocaron
Se mantiene viva en mis recuerdos

Quiero abrazarte, quiero abrazarte fuertemente
Sin embargo no eres mía
Y eso lastima mi corazón
Quiero abrazarte, quiero abrazarte pero no puedo
Te quiero tanto que esto se está desbordando
Sin ser capaz de detener el taxi y hacerte una promesa
Mientras agitas tus manos

Ni tu voz, ni tus frágiles hombros
Ni tus ojos son míos
No importa que siempre haya estado a tu lado
A menos que destruya tu futuro
Mis sentimientos no se harán realidad
En un momento de mi sueño, te amo tanto al grado que lastima
Pero la noche está terminando
(TAXI-TVXQ)

Si, era la misma canción que Yunho había escuchado esa noche en la academia, Hazu era su chica misteriosa pero él no lo sabía. 

Durante el fin de semana Hazu había recibido una llamada que la había dejado algo perturbada y pensativa, su hermana le había hablado de nuevo luego de mucho tiempo, le había dicho que regresara, que era su última oportunidad, si regresaba la perdonaría y la ayudaría a nuevamente hacer una vida en México, Hazuki no sabía qué hacer, las cosas en corea no había funcionado muy bien, había encontrado trabajo pero lo de Yunho le hacía daño y tal vez marcharse de ahí era la mejor salida, una parte de ella sabía que si lo hacía estaba solo escapando del problema y el dolor, pero era muy probable que en México Yunho jamás de los jamases llegaría y menos por ella.

Así que una noche antes de ir nuevamente al trabajo preparó todo, sus papales para renunciar, su maleta, todo lo necesario, vio el piano, el piano que tanto amaba y decidió venderlo, no tenía tanto como para gastar en trasportarlo ya que su hermana no lo recibiría en casa, además ella tenía en mente dejar todo atrás y empezar una nueva vida en México.

Regresando nuevamente a la empresa al terminar la jornada de trabajo ella presentó su renuncia pero no a Yunho sino a otra secretaría.

— ¿Cómo? ¿Te vas, conseguiste un mejor trabajo?
— Digamos que empezaré algo nuevo.
— Si es bueno para ti está bien, yo le informaré al gerente.
— Gracias, también dile que lamento esto tan de repente pero no puedo esperar más, estoy segura que encontrará una nueva secretaría eficiente. 
— Está bien y mucha suerte —dándole un fuerte abrazo.
— Escucha por favor, no se lo des hasta mañana en la mañana.
— Este bien –dijo extrañada pero comprensiva.

Hazu salió esa tarde pero antes hecho un vistazo a todo, puso una sonrisa en su rostro, no volvería nunca más, y se marchó. Sólo Pablo sabía que se iba a México y aunque él quisiera no podía hacer nada por impedirlo; la secretaría le entregó los papeles a Yunho que impresionado vio la renuncia irrevocable e inmediatamente pidió que lo dejarán solo.

— Así que te vas —apretando su puño— creo que es lo mejor, decías que cuando yo estaba cerca sentías dolor, tal vez seas más feliz así —en ese momento entro Pablo sin pedir permiso, y le grito.
— ¿Va permitir que ella se vaya?
— ¡Porque entras así sin permiso!
— Escúcheme, ella se va por usted.
— Si lo sé y es lo mejor
— ¿Es lo mejor?, ¡No podría estar más ciego y ser un cobarde! No se la merece pero sé que si no hago esto ella será totalmente infeliz.
— De que hablas.
— Si es cierto que ella se va por usted pero no porque lo odia o lo desprecie, no sé cómo no se da cuenta.
— Pero ella me dijo que cuando yo estoy cerca ella sintió dolor.
— ¿Y porque sentiría dolor? Porque ella LO AMA.
— ¿Qué dices? —dijo Yunho sin creerlo.
— Si alguien por alguna razón no quiere a alguien no siente dolor, lo único que sentiría es desprecio e indiferencia pero ella no siente eso, es dolor, dolor porque usted jamás le dijo algo, jamás le dijo que la quería, porque ella lo ama y usted también verdad.
— ¿Yo? —dijo algo confuso.
— Por una vez no sea cobarde y no tengo miedo, ella me lo dijo, está enamorada de usted, piense, recuerde y en su corazón encontrará la verdad, por primera vez decídase y ¡vaya tras ella! —ya había llegado a la puerta pero regresó— ha, se me olvidaba, ella dejó esto para usted —le entrego un disco— escúchelo y ojala no sea demasiado tarde ella se va hoy a México, su vuelo sale en media hora —le dijo y se fue.

Yunho analizó todo lo que Pablo le había dicho y empezó a recordar el beso, ellos tocando y lo que le dijo de la chica misteriosa esa noche; y más que hacer conclusiones busco en su corazón y por fin encontró la respuesta.

— Yo la amo en verdad y —tomó el disco y lo puso en la radiograbadora y escuchó la voz de Hazu.

— Hola, lamento todo lo que paso contigo y conmigo pero quiero que sepas que no importa donde estés o donde este yo, yo siempre voy a pedir por ti, para que seas la persona más feliz del mundo y también para que encuentres a tu chica, cuando lo hagas —decía casi llorando— no la dejes ir —hubo una pausa— y para terminar quiero regalarte una canción que me gusta tanto, espero que te guste y la guardes en tu corazón… adiós.

En ese momento empezó a sonar una suave melodía y Hazu empezó a cantar, Yunho no podía creer lo que escuchaba, esa canción era la misma que la de su hada mágica como la llamaba en su interior, esa canción que había tenido metida en su cabeza y en su corazón todo ese tiempo, sus ojos se llenaron de lágrimas, entonces entendió todo, la tenia metida en su cabeza porque sin duda ella era su destino y lo mejor era que esa chica era también la misma persona que hace pocos momentos había descubierto que amaba, pero se dio cuenta que si no salía de esa oficina en ese momento la perdería.

— Eres tú, siempre fuiste tú —Yunho salió corriendo y se fue en su carro.

Hazu subió al avión, miró por la ventana, vio por última vez ese lugar que había guardado sus mejores experiencias pero a la vez también sus dolorosos momentos.

— Tengo un dolor en mi corazón que siento que no podré soportar, me voy para no sentir más dolor pero creo que alejándome sufriré más porque te amo tanto, tanto que siento morir, pero acá solo voy a llorar aquí mientas dure el vuelo porque cuando llegué a México pretenderé que nada de esto paso—se recostó en el asiento y lloro.

Hazu llegó a la ciudad de México su tierra natal, su hermana le dijo que no podía ir a traerla al aeropuerto así que llegaría sola a la casa, subió a un taxi y antes de llegar a la casa de su hermana recorrió algunos lugares viendo todo con la ventana abierta y el aire rosando su rostro, se sentía triste pero a la vez alegre de ver todo de nuevo, en verdad extrañaba todo y como ella decía “México lindo y querido” Hazuki Jung o más bien Asenet Cisneros había vuelto.

Se bajo del taxi y vio la casa, despacio entró y tocó pero nadie le habría, entonces decidió entrar, todo se miraba diferente a como ella lo recordaba, dejo sus maletas en la entrada y empezó a llamar a su hermana, pero parecía que no había nadie, entonces escucho algo que provenía de la sala, una melodía de piano que no descifraba aún, se acercó más y más hasta escuchar algo conocido, era la canción que ella tanto quería, pero cantada por una voz que también creyó reconocer, cuando entró por la puerta de la sala vio algo que la dejó impresionada, ahí en medio de la sala estaba su hermoso piano de cola blanco, pero al dirigir su mirada hacia quien tocaba vio a esa persona que tanto quería ver y que tanto amaba, ahí estaba Yunho tocando y cantando aquella canción, lo observó y no podía creerlo, el estaba ahí, y casi inmediatamente una lagrima cayó por su mejilla, en medio de la canción el dejo de tocar y se levantó.

— Esta canción significa mucho para mí, es esta canción la que no puedo sacarme de la cabeza, la que escuche esa noche, es la que cantaba mi chica misteriosa, mi hada mágica, fui un idiota, la tuve cerca todo este tiempo y casi la pierdo —dijo acercándose a ella— lamento haber dejado que derramarás tantas lágrimas y lamento haber esperado mucho para decirte que —se acerco mas a ella y diciéndole en español— TE AMO.
—Yo también TE AMO.

Y así sin más la beso, y ella comprendió todo, entonces pudo escuchar lo que siempre quiso, esas dos palabras tan simples pero con un sentido demasiado hermoso para ella.

— Gracias a ti por ser una luz en mi camino y recordarme cuanto amaba la música, te encontré y esta vez no te dejaré ir eres una niña hermosa, mi hada mágica, bueno y sobre todo me amas como yo a ti.

Esas palabras que sus labios nunca se atrevieron a decir pero su corazón decía a gritos DIME QUE ME AMAS se esfumaron para siempre y en lugar de ellas llegaron otras más hermosas SARANGHEE YO.

FIN

con todo mi amor y cariño para mi amiga HMdelaL ^^

 

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[FanFic] Dime que me Amas Ep 4


dededede

 

 

En ese momento el se acercó más a su rostro y sus labios a los de ella, el corazón de Hazu empezó a latir el corazón y él la beso tan suavemente y a la vez muy profunda, Hazu sentía algo muy especial y el también, de algún modo era lo que los dos habían esperado desde hace mucho.

Cuando de pronto tocaron a la puerta y los dos inmediatamente se separaron y se sentaron en las sillas respectivas, era otra secretaria con unos papeles que necesitaban, cuando la secretaría se marchó.

—Lo siento –Yunho se disculpa por el beso.
— Yo también lo siento —dijo Hazu levantándose y saliendo de la oficina.

El resto de la noche Hazu no dejaba de pensar en lo que había pasado con Yunho, porque sintió vibrar su corazón y se estremeció con el beso, a lo que simplemente llegó a la conclusión de que estaba enamorada de él. Sería que su amor era posible, Yunho la había besado pero ella no tenía la certeza que en verdad el sintiera lo mismo que ella sentía, lo único que podía hacer era esperar a que el tiempo lo dijera.

Yunho pensaba en Hazu pero de algún modo está empeñado en encontrar a su chica misteriosa, ya llevaba varios días soñando con ella, viéndola tocar el piano pero no pudiendo ver su cara de algún modo y esa chica también forma parte de su vida.

Pasaron los días y Yunho no volvió a mencionar nada del beso porque pensaba que lo que había hecho estaba mal, porque tal vez tenía miedo de los que pudiera sentir o de lo que ya estaba sintiendo y porque de algún modo ponía como pretexto a la chica misteriosa, el decía que tenía que encontrarla pero no hacía nada por lograrlo y Hazu empezó a pensar que ella había confundido todo, a veces se paraba en la enorme ventana de la oficina y miraba a la calle pasar la gente, pensativa y triste.

— No entiendo lo que pasó, creo que lo entendí todo mal, sólo porque me dio un vestido, me salvo, se preocupa por mí y me dio un beso, soy una tonta pensé que me quería es mas hasta pensé que me amaba pero sólo yo podría pensar en una cosa tan absurda, me es difícil estar aquí y verlo, porque parece que cada día lo quiero más, creo que me equivoqué, lo único es que sé que estoy enamorada de él y no puedo hacer nada por mi corazón –las lágrimas no dejaron de brotar.

Un amigo de Yunho llegó a visitarlo un día y estaban muy cómodos hablando cuando tocaron el tema del amor.

— Y dime que paso con tu corazón.
— Si lo dices así pareces romántico.
— Pues hay una chica que.
— ¿Qué?
— La besé hace unas semanas.
— Y entonces.
— No sé qué pasa conmigo, es que… no sé cómo explicarlo, hay otra chica, un día la escuché tocando el piano y cantando y tengo su voz en mi cabeza pienso en ella, ni si quiera se quien es, sólo la escuché una vez y… esto es absurdo puedo yo sentir eso, eso pasa en la vida real.
— Si eso pasa un caso entre mil pero si pasa.
— No pude dejar de pensar en ella.

Hazu había escuchado la última parte de la conversación mientras trataba de entrar a la oficina y su corazón se encogió, estaba confirmando lo que antes había pensado que había equivocado todo pero eso no significa que no le doliera el corazón, trato de disimular entrego todo y se marchó.

— Permiso —dijo rápidamente y se marchó.

Por la forma en que Yunho la miraba

— No me digas que ella es la chica que besaste.
— Si, como lo sabes.
— Por la forma en que la miraste… es linda —puso cara de Casanova.
— ¿YAH? –dijo Yunho algo molesto.
—Ok lo siento, pero entonces porque no intentas algo con ella, parece buena persona y…
—Es que no te digo que estoy confundido es que no dejo de pensar aish –dijo tocándose la cabeza.
—Lo siento por ti pero debes de aclarar tus sentimientos porque puede que luego sea demasiado tarde.
— Que estas tratando de decir.
—Lo que ya muchas veces te dije y parece que tu no captas.
—¿Qué cosa?
— No tienes solución, mejor me voy

El amigo de Yunho se fue y él se quedo en la oficina. Hazu de nuevo entró a la oficina.

— Sólo vengo a ver si no se le ofrece algo mas, voy a dejar estos papeles, nos vemos mañana —dijo Hazu.
— ¿Mañana?
— Si es que la empresa hacia donde voy esta cerca de mi casa y cuando termine ya será la hora de salida así que no le veo el caso de regresar a la empresa.
— Necesito que vengas
— ¿Qué? Oiga esperé si es algo que necesita prometo venir temprano deje todo en la mesa y listo.
— Dije que quiero que regreses —dijo imponente.
— Está bien —dijo molesta.

En el camino Hazu estaba pensativa, recordando las palabras de Yunho sobre la chica misteriosa, y para colmo de males tenía que regresar a la oficina. Cuando Hazu terminó de hacer todo lo necesario fue a la oficina. 

— ¿Qué es lo que necesita que trabaje y que no puede esperar para mañana?

El solo la tomó de la mano, bajo las escaleras y la subió al carro.

— ¿Oiga que le paso a donde vamos?
— Voy a dejarte a tu casa.
— Está loco, ¿solo hizo que viniera para ir a dejarme a mi casa?
— Si
— En serio que no lo entiendo, ¡aish!

Cuando llegaron frente a la casa, Yunho le abrió la puerta del auto y le dijo.

— Me dejas entrar y… tocar tu piano.
— ¿El piano? –una petición muy extraña pensó Hazu.

Hazu no le hizo mucho caso y se dirigió a la entrada para abrir la puerta pero cuando ella abrió Yunho solamente entró, recorrió todo la casa hasta llegar al piano y comenzó a tocar; Hazu lo observaba desde la puerta del cuarto, al verlo ahí lo amaba más y deseaba tanto congelar el tiempo para tenerlo ahí a su lado siempre aunque sabía que no era posible.

— Parece que toca bien pero parece que ya no lo hace, ¿qué paso?
— Ya no me trates de usted, trátame de tu, y no ya no toco el piano.
— Pero el verlo, perdón, al verte tocar, se ve que te sientes bien haciéndolo.

El suspiró y no dijo nada.

— Creo que es hora de que te vayas.
— Me estas corriendo.
— No, es lo que…
— ¿Qué?
— Qué ya es tarde y necesito dormir.

El se paró y la acercó, la tomó por la cintura y la miraba detenidamente, Hazu estaba sorprendida pero a la vez no podía resistirse porque lo amaba, pero en medio de todo Hazu recordó la realidad, reaccionó y se soltó.

— ¡¿Qué haces?!
— Lo siento 
— ¿Lo siento?, siempre es lo siento ¡ni siquiera se te ocurra volver a hacerlo! –le dijo gritando y casi con los ojos llenos de lágrimas.
— ¿Tan despreciable soy?
— ¡No tienes necesidad de venir acá, tocar el piano, y ¿por qué? Eso es lo que me he estado preguntando ¿por qué? Lo del vestido y la fiesta, y por qué –hizo una pausa– aquel beso, no tienes que hacer nada por mí, nada porque solo me duele!
— Te duele
— ¡Si! –dijo ya llorando.
— Está bien ya me voy —dijo y se fue.

Cuando la puerta se cerró Hazu cayó detrás de la puerta y abrazando sus piernas no parara de llorar, ella le había dicho todo eso por muchas cosas, porque sabía que él no iba aceptar ni siquiera que le gustaba, porque sabía que el buscaba a su chica misteriosa, porque de algún modo no estaba dispuesta a sufrir más, necesitaba sacarlo de sus corazón y decirle todo eso era la mejor manera de que él no se volvería a acercar a ella, aunque en realidad Hazu deseaba con todo su corazón estar en los brazos de Yunho, deseaba que él la besara de nuevo porque cuando él la miraba latía su corazón, luego de mucho llorar Hazu se quedo dormida.

Por su parte Yunho se sentía confundido, de camino a su casa en el carro pensaba en lo que había sucedido, ver la reacción de Hazu lo confundió mas, supuso que Hazu no sentía nada por él y eso lo hizo sentir muy mal, luego se preguntó porque se sentía mal, en su mente pasaron todas las imágenes de todo lo que habían pasado juntos, que le gustaba estar con ella, en porque la había besado, se preguntaba si sentía algo por ella pero no tenía la respuesta por sus actitudes era evidente que si la quería pero parecía que el algo le impedía reconocerlo.

Al día siguiente Hazu llegó muy temprano porque tenía unas cosas pendientes, tenía que ser fuerte pero Pablo la notó mal y le pregunto.

— ¿Te pasa algo?
— No —dijo disimulando hacer otra cosa.
— A la salida no te vayas espérame –dijo con una sonrisa.

Hazu seguía trabajando con Yunho quien no mencionaba ni una palabra de más que no fuera del trabajo, para Hazu era mucho mejor pero a la vez se sentía triste; definitivamente los dos estaban en una situación fea porque sin duda estaban sufriendo; a la salida Pablo ya estaba esperándola y se fueron a casa juntos pero antes él la invito a un café.

— Sé lo que te pasa.
— ¿De qué hablas?
— Todo esto es por el jefe verdad
— ¿Del jefe? –se puso nerviosa.
— No tienes que ponerte así, te he estado observando, y a él también… ¿te enamoraste de él verdad?

Pareciera que Hazu tenía esto guardado desde hacía mucho tiempo que abrió su corazón.

— No sé como paso –dijo llorando levemente— yo simplemente creo que confundí todo con él.
— ¿Y el que dice?
— ¿Decir… de qué?
— Ya se lo dijiste –le dijo Pablo con mucha seguridad—que estas enamorada de él, creo que debes decirle —dijo con algo de tristeza.
— Estas loco, como le voy a decir eso.
—Yo lo digo porque no quiero verte así, triste y siempre llorando, para mí es un poco difícil, pero quisiera que enfrentaras la realidad ya sea que él te quiera o no.
— No puedo.
—Yo… solo quiero que sepas que siempre estaré a tu lado cuando me necesites, a menos que tú no quieras sea cual sea la situación —Pablo se acercó a ella y la abrazó, Hazu sólo lloro.
—Gracias

Los días siguientes seguían igual Hazu y Yunho no se hablaban más que por trabajo pero Yunho necesita estar cerca de ella, porque ella la hacía sentirse bien y con ella recordaba su amor por la música, ella era una especie de medicina para su alma; una noche alguien toco a la puerta de Hazu, ella abrió inmediatamente pero se sorprendió tanto al ver a Yunho para do ahí, su corazón comenzó a latir fuerte, el tiempo se detuvo y ellos solamente se miraron por unos segundos.

[FanFic] Dime que me Amas Ep 3


[FanFic] Dime que me Amas Ep 2

El teléfono de Yunho sonó según la guía era Hazu a lo cual él contestó, pero no escuchaba nada, de pronto.

— A que niña tan bonita, ¿Por qué tan sola? —dijo uno.
— Y es extranjera —dijo otro.
— No se te ocurra gritar porque nadie te va a escuchar.
— ¡Hazu! –gritó Yunho.

Salió corriendo de la oficina, subió a su carro tratando de encontrarla, no había ido tan lejos porque hacía poco que salió pensaba.

— Nos divertiremos un poco hoy.
— Creen que yo les tengo miedo, no sean estúpidos.

De pronto se escuchó un carro frenar fuerte y Yunho salió de ahí, ni siquiera les dijo algo sólo empezó a pegarles a todos, ellos también lo atacaban pero no lograron mucho pues Yunho era fuerte y Hazu sólo los miraba.

Todos terminaron por irse y él la tomo de los brazos y le dijo.

— ¿Que haces? Me quieres matar del susto —estaba asustado— no camines sola en la noche, eres una descuidada, me escuchaste nunca lo vuelvas a hacer –le gritaba.

Hazu lo vio y bajo la cabeza no sabía que decir y luego se soltó de él y se fue, Yunho se dio cuenta que gritarle no era la manera de hablarle porque ella también estaba asustada, se puso las manos sobre la cabeza y grito.

— Perdóname Hazu, lo siento es que me asuste cuando escuche tu vos en el teléfono y esos tipos.

La alcanzó, se paró enfrente de ella para que no siguiera caminando.

— Sube al auto, te llevó a tu casa.
— Ya falta poco mi casa queda cerca por eso quise irme caminando.
— Olvídalo —la tomó del brazo y la subió.

La llevó a la puerta de su casa

— Gracias por traerme y gracias por salvarme.
— Ten cuidado la próxima vez
— ¿Quieres entrar un momento a tomar café?
— Este bien

Ellos entraron y Yunho observaba todo, se sentó en la mesa del comedor mientras Hazu le hacia un café.

— ¿Y cómo va todo con tu hermana?
— ¿Mi hermana?
— Creo que no recuerdas pero ese día de la entrevista yo era el tipo del ascensor.
— El ascensor —dijo pensativa— pues todo va igual ella como dijo no volvió a hablarme y no contesta mis llamadas, pero tengo que seguir adelante al menos tengo trabajo y creo que estaré por acá un tiempo más.

Yunho se levantó para conocer más la casa pero cuando entro en el cuarto de Hazu vio algo que lo impresionó.

— ¿Tienes un piano? –dijo impresionado.
—Sí, es mi mayor tesoro moriría de hambre pero no lo vendería jamás —rió.
—Tocas el piano.
— Me gusta mucho, ven… escucha.

Hazu se sentido en la silla y levantó la tapa del piano, era un hermoso piano de cola color blanco, y empezó a ejecutar una pieza hermosa Presto agitato de Bethoveen, Yunho sólo la observaba sentado junto a ella, de pronto él también empezó a tocar y los dos juntos se sentían tan bien ahí… cuando terminaron de tocar.

— También sabes tocar.
— Lo hacía antes.
— ¿Y ya no?
— No ya no… fue muy agradable estar contigo y que compartieras un poco de tu vida.
— Quiero saber que paso en la fiesta y en la oficina hoy
— Olvídalo soy un tonto –dijo mientras salía por la puerta.

Otro día mientras los dos estaban en la oficina ultimando detalles de unos documentos Yunho no entendía algunas cosas ahí escritas así que Hazu tuvo que acercarse a él para explicarle y mientras lo hacia él ya no observaba los papeles la observaba a ella de una manera que sólo los enamorados miran, ella se dio cuenta y se sintió incomoda y nerviosa, el tenía muchas ganas de hacer algo desde hacia tiempo y ese día no pudo aguantar más, se levantó de la silla y se acercó a ella, Hazu caminaba hacia atrás pero llegó a la pared donde no podía escapar.

— ¿Qué hace?
— Algo que he tenido ganas de hacer desde hace tiempo

En ese momento el se acercó más a su rostro y sus labios a los de ella, el corazón de Hazu empezó a latir el corazón y él la beso tan suavemente y a la vez muy profunda, Hazu sentía algo muy especial y el también, de algún modo era lo que los dos habían esperado desde hace mucho.

[FanFic] Amante por Contrato EP 10


[FanFic] Amante por Contrato EP 8

La primavera en Nueva York suele ser con días so leados, temperaturas suaves y una fresca brisa del océano.

Es una ciudad espaciosa, con alrededores agradables que se extienden por las colinas y con el centro lleno de torres de cristal y acero, donde el tráfico bulle intenso.

La población es muy cosmopolita, con residentes asiáticos y europeos casi en mismo número que los australianos.

La ambición de viajar lejos había sido fuerte en su momento, pero no había podido hacerlo cuando estudiaba, y solo habia estado en la Isla Jeju de vacaciones con unos amigos; luego, no había tenido oportunidad de hacerlo más.

Consecuentemente, la perspectiva de viajar a Nueva York le resultaba excitante. El colegio y las lecciones le ocuparon la mayor parte de los días de espera, junto con las visitas a su padre en el hospital.

Y por las noches estaba Top.

Se negaba llamar a lo que estaban haciendo hacer el amor. Solo dos personas que se quisieran realmen te hacían el amor. Entonces, ¿que era lo que tenían?

Un trato. Lo que tenían era solo eso.

Nueva York era increíble. Le encantó el frenético ritmo de la ciudad, el ruido de las calles, la espontaneidad de la gente.

El hotel era impresionante, la suite magnífica y el servicio para morirse.

Top le dijo en un momento dado que iba a estar ocupado por negocios todo el día, pero nada podía bajarle a ella el buen humor y la excitación, por lo que respondió que iría a ver la Galería de Arte.

Se podría pasar allí el día entero, y luego estaban los museos y varios otros lugares de interés, eso por no mencionar los enormes almacenes.

Top le dio un teléfono móvil y le dijo:

– Llévalo contigo y utilízalo para ponerte en con tacto conmigo. Cuando quieras. Usa los taxis y no te metas en el metro, ¿de acuerdo?

– Yo he vivido toda mi vida en una gran ciudad.

La expresión de él se endureció.

– Nueva York no es Corea – dijo él ofreciéndole un fajo de billetes-. Y usa también esto.

– Yo tengo dinero.

El de su sueldo, que había cambiado.

– Tómalo

– No lo necesito – insistió ella.

-Madre de Dios -exclamó él-. ¿Por qué tenemos que discutir?

-¿Por qué lo haces tú? No soy tonta y no saldré del hotel sin dinero suficiente para los taxis y para comer. Si me quedo sin dinero, te llamaré, ¿de acuerdo?

Él metió el dinero en la caja fuerte de la suite y le dio la llave.

– Esto lo pone más fácil.

– Gracias

Top miró su reloj.

– Tengo que marcharme. ¿Te vas a quedar un rato aquí o vas a empezar ya a explorar la ciudad?

– Me voy ya mismo – dijo ella sin dudarlo.

Y lo hizo empezando por un museo.

Top la llamó al móvil al mediodía, justo cuando ella se estaba comiendo en un modesto restaurant.

Tenía demasiadas cosas que ver y no iba a perder el tiempo.

– Deberás estar de vuelta en el hotel a eso de las cinco y media. Saldremos fuera a cenar – le dijo él.

– Muy bien,

-¿Dónde estás?

– En un reataurant.

– Pero, ¿dónde?

– Ya estamos… No puedo ver el nombre de la calle,

– Seri…

Pero ella lo interrumpió antes de que pudiera decir nada más.

– Tengo un plano, pero todavía no lo he mirado. Si me pierdo, lo único que tengo que hacer es preguntarle a alguien – dijo y cortó la comunicación.

Él se metió el teléfono en el bolsillo, agitó la cabeza y se reunió de nuevo con sus tres socios en el comedor del restaurante, mientras luchaba con la tentación de olvidarse de esa deliciosa comida a cambio de disfrutar de un paseo con ella.

Seri se estaba divirtiendo. Visito bonitos lugares, miró escaparates, se tomó un refresco y luego se metió en el metro. Era de día, por Dios y ella llevaba unos jeans, zapatillas y una chaqueta vaquera. Nadie se metió con ella ni se sintió amenaza da en ningún momento cuando salió unas estaciones más adelante.

Pero cuando llegó a la calle, se percató de que algo había cambiado. El ambiento era diferente, de una forma que no sabía explicar, y el instinto le dijo que no tenía que quedarse allí.

Su primer pensamiento fue tomar un taxi, pero no se veía ninguno. Muy bien, volvería al metro y tomaría uno que la llevara en la dirección de donde habla venido.

Eso debería ser fácil si no se pasaba la estación. Entonces sonó su teléfono móvil.

Solo podía ser una persona.

-¿Top?

-¿Donde estás?

Ella parpadeó ante su evidente ira.

-¿Con exactitud?

– No sigas con eso, Seri.

Entonces pasó un taxi y ella le hizo una seña de sesperada y se sintió enormemente aliviada cuando se detuvo.

– Estoy a punto de tomar un taxi. Estaré pronto en el hotel.

Media hora después, veinte minutos más tarde de lo que debería haber sido lo normal, estaba en el hotel.

Minutos más tarde, abría la puerta de la suite. Top la estaba esperando y ella solo tuvo que mirarlo una vez para darse cuenta de que estaba muy enfadado.

-¿Tienes idea de la hora que es? – dijo él muy controladamente.

Ella, sin embargo, hubiera preferido que le gritara.

– Lo siento.

Seri no le estaba dando excusas vacías, solo se disculpaba, pero eso no hizo que disminuyera su enfado.

-¿Me vas a explicar por qué llegas tan tarde?

– Me metí en el metro pretendiendo salir en la si guiente estación para luego volver en taxi al hotel, pero me equivoqué y fui demasiado lejos.

– Así que no me has hecho caso y te has metido sola en el metro ¿no? ¿Y no se te ha ocurrido que yo podría estar preocupado porque no hubieras vuelto al hotel a la hora que habíamos quedado? No sabía nada de ti y no contestaste cuando te llamé al móvil.

– No lo oí sonar.

– No me sorprende.

– Muy bien, de ahora en adelante solo iré en taxis.

– De ahora en adelante – la corrigió Top – tendrás una limosina alquilada a tu servicio para que te lleve donde quieras ir.

– Eso es ridículo.

Top se metió las manos en los bolsillos del pantalón.

– O eso o te quedas en el hotel…

-¡No me lo puedo creer! ¿Qué derecho tienes…?

– El derecho de un hombre que ha pagado por tus servicios.

Eso fue como si la hubiera golpeado físicamente y el dolor la dejó sin habla momentáneamente,

– Por supuesto – dijo ella por fin -. He sido una tonta por olvidarlo.

Luego, se acercó al armario, sacó ropa interior limpia y fue al baño.

-No tardaré mucho en estar lista.

No pensaba siquiera en la comida, pero cualquier cosa le parecía mejor que permanecer allí-

Seri salió un cuarto de hora más tarde, ya maquillada. Una vez en el dormitorio, se puso unos pantalones negros de seda, una blusa del mismo color y una chaqueta roja. Luego, se puso los zapatos de tacón rojos su largo pelo suelto  y tomó su bolso.

Top la miró fijamente y se percató de la forma en que ella levantaba la mandíbula y la aparente frialdad de sus ojos. Se preguntó si ella tendría idea de lo mal que lo había pasado durante la hora que había estado esperando sin saber nada de ella.

Seri se dirigió a la puerta y luego se volvió y lo miró.

-¿Vamos? – preguntó.

En el ascensor permanecieron en silencio y luego Top la condujo al lujoso restaurante del hotel, donde los instalaron en su mesa y pronto se les acercó el camarero.

Top pidió un conocido rioja y luego estudiaron la carta. Seri pidió una sopa de primero y luego una ensalada César. Cuando el camarero se hubo retirado, Top la miró extrañada.

-¿No tienes hambre? – le preguntó.

– No.

Él tomó su copa de vino y lo probó.

-¿Pretendes que mantengamos la conversación a base de monosílabos?

Seri le sonrió dulcemente.

-¿Cómo te fue en el día? ¿Ha ido bien la reunión? – Seri utilizó su sarcasmo al 100%

– Te estás pasando.

-¿De verdad? Creía que querías una conversación agradable.

– Vamos a terminar ya con esto, ¿quieres?

-¿Con qué?

Top levantó su copa en un saludo silencioso.

– Con la discusión que estamos a punto de tener.

– No me gustan las demostraciones acaloradas en público.

– Creo que nos las podemos arreglar para ser civi lizados.

– No tenemos nada de que discutir.

– Sí que tenemos.

El camarero apareció entonces con la sopa de ella y el primer plato a base de marisco para Top.

– No – dijo ella luego -. Tengo muy claros los derechos que te da el contrato que firmamos por mis servicios. Y ahora, ¿comemos?

– Si no recuerdo mal, tus servicios fueron sugerencia tuya.

– Sí, por supuesto. Me disculpo por no haber recordado mi lugar. En el futuro llamaré si voy a llegar tarde y habiendo experimentado ya el metro de Nueva York, sola y a la luz del día, te prometo que no repetiré la experiencia. ¿Te parece bien?

– Ahora te estás poniendo molesta.

Seri lo miró fijamente.

– Hay que ver lo inteligente que eres. Te has dado cuenta de que esa era mi intención.

Terminaron con el primer plato y, minutos más tarde, el camarero les llevó el segundo.

– Sabiendo lo cabeza de chorlito que eres – dijo Top -, nunca debería haberte dejado ir sola por la ciudad.

Ella lo miró con ojos brillantes.

– No soy cabeza de chorlito.

– Sí que lo eres.

– No, no lo soy.

Top arqueó una ceja y dijo:

-¿Quieres que empecemos una partida de voleibol verbal?

-¡No te pongas en plan paterno conmigo, maldita sea!

-¿Y lo estoy haciendo?

– Me estas tratando como a una niña.

– Seri. Doy gracias todos los días porque no seas nada más que una niña.

Ella entendió eso inmediatamente y Top vio cómo se ruborizaba.

-¿No dices nada a eso?

– Estoy intentando decidir si eso ha sido un cumplido o una acusación.

– Tal vez debieras dedicarte a terminar tu cena.

– Creo que he perdido el apetito.

Top cortó un pedazo de su filete miñón y se lo ofreció a ella.

– Prueba esto.

Seri miró el pedazo de carne y luego agitó la cabeza.

Eran casi las once cuando volvieron a la suite y Seri se quitó la chaqueta mientras Top hacía lo mismo,

Sin pararse a pensarlo, ella se volvió y se acercó a. él.

– Deja que te ayude – le dijo.

Si dudaba, estaba perdida. Le soltó la corbata y empezó a desabrocharle los botones de la camisa.

-¿Qué haces?

– Me sorprende que lo preguntes – dijo ella mientras seguía desabrochándole la camisa -. ¿No es eso lo que hace una amante?

-¿Darle placer a su… benefactor?- Seri lo miró a los ojos.

– Sí, pues como quieras.

El tono de su voz la animó a seguir

Con movimientos deliberados, se quitó la blusa y los pantalones, lo que la dejó en ropa interior y zapatos de tacón.

Esos zapatos le daban más altura, y había algo sofisticado y sexy en unos zapatos de tacón. Seri necesitaba de toda la sofisticación sexy que pudiera conseguir

– Llevas demasiada ropa – le dijo a él.

– Me imagino que pretendes quitármela.

Y así era. Le quitó los zapatos y calcetines. El resto fue sencillo, ya que, tan pronto como le bajó la cremallera de los pantalones, estos cayeron al suelo y él salió de ellos. Los calzoncillos siguieron el mismo camino y entonces él quedó gloriosamente desnudo delante de ella. Y excitado.

Top vio la forma en que se le movió a ella la garganta y le brillaron los ojos. Si Seri quería jugar, él estaba más que contento de que lo fuera a hacer.

Empezó tentativamente, acariciándole los costados y el pecho con suavidad.

Deseaba ponerse de rodillas, sensual, sexualmente. Hacerlo gemir ante su contacto, que perdiera el control y se volviera completamente salvaje, como lo hacía ella en sus brazos.

¿No era eso lo que tenia que hacer una amante? ¿Satisfacer los deseos de un hombre y proporcionarle un placer desinhibido?

Fue una mezcla de instinto e imaginación lo que hizo que pronto él la hiciera levantarse; y la besara profundamente.

Top se tumbó en la cama con ella, haciéndala rodar de forma que la atrapo debajo. Pronto empezó a moverse rápida y duramente, hasta que todo estalló en pedazos.

Para los dos.

Seri lo sintió estremecerse y luego desplomarse sobre ella mientras los dos trataban de recuperar el control de sus respiraciones.

Él la besó en el cuello y ella le puso las manos, en la nuca, besándolo a su vez en la boca. Estaba tan extasiada que casi no se dio cuenta de que él se volvía de espaldas, arrastrándola con él y la sujetaba con firmeza por los hombros.

Le rozó un pezón con los dientes y luego se lo chupó. Con cuidado al principio. Luego con una sensualidad que la hizo gritar mientras él la llevaba a la frontera entre el dolor y el placer.

Sus hábiles manos crearon el caos en los sentidos de ella, hasta que perdió el control por completo.

Y cuando Seri pensaba que no podía soportar más, él la llevaba hasta mayores alturas todavía de placer.

Después, ella quedó tumbada a su lado tan saciada que no se podía mover, y suspiró cuando él la envolvió en sus brazos.

Lo último que ella recordó fueron los labios de él contra la sien, hasta que cerró los ojos y se dejó llevar por el sueño.

La reunión deTop no iba a ser hasta las dos de la tarde y, después del desayuno, Seri llamó al hospital de Corea para saber cómo estaba su padre.

No había cambios, lo que la alivió.

A las nueve, bajaron a la calle y tomaron la limosina que había alquilado Top para dar un paseo por el centro de la ciudad.

– Esta fue tu ciudad de origen – dijo ella.

– Sí.

-¿Qué parte de ella?

En donde la ciudad decaía y las calles eran de lo peor. Pero eso había sido hacia toda una vida, aunque sería algo que él nunca olvidaría

– Una de las menos atractivas – respondió. Con esas palabras lo había dicho todo y nada. Un vacío que llegaba al alma.

Y ella lo oyó, lo sintió e, instintivamente, supo que ese hombre tenía las raíces de un niño que habla sobrevivido a la calle.

– Salgamos y caminemos un poco – dijo Seri, necesitando sentir el aire fresco en la cara.

– Vamos al centro – le dijo él al conductor

Después, almorzaron en uno de los muchos cafés y luego el conductor los llevó donde iba a tener lugar la reunión de Top. Seri hizo que la llevara a continuación a Las rocas, donde compró unos regalos para llevarlos a casa.

A las cinco, volvió al hotel, se duchó y se estaba vistiendo cuando Top entró en la suite.

Cenaron fuera, en Las rocas, donde había muchos restaurantes y una vida nocturna muy animada y bohemia, además de ser el sitio con más estilo europeo en toda la ciudad.

A Seri le encantó ese ambiente, y convenció a Top para que fueran a ver una pequeña obra de teatro en uno de los cafés.

Aquello era magia, y a ella le encantaron los días que pasó en esa ciudad. Top pudo pasar algunas mañanas con ella y fueron juntos a el mar en el ferry, exploraron los jardines botánicos… Por las noches cenaban fuera e iban al cine, a los teatros…

Las noches eran otra cosa y, a cada una de ellas que pasaba, Seri era más consciente de sus traidoras emociones y necesidades.

Experimentaba una sensación de plenitud que no había experimentado nunca antes, un conocimiento sensual que florecía en su interior.

Se decía a sí misma que no tenía que darle su corazón a Top, pero ella misma no se hacía mucho caso, segura de su capacidad para controlar sus propias emociones.

El día de su marcha llegó demasiado pronto, y volaron a Corea el domingo por la mañana temprano.

Ese mismo día, Seri fue al hospital a ver a su padre. Parecía cansado y había cambiado de color. ¿O sería porque llevaba toda una semana sin verlo?

Eso la preocupó. Cuando se marchó, se pasó por la tienda de Chaerim y estuvo una hora con su amiga.

Cuando volvió a casa. Top estaba en el despacho, trabajando con el ordenador. Él la miró y cuando vio las ojeras que tenía, lo cerró todo y dijo:

– Creo que es mejor que nos acostemos.

– No estoy cansada.

– Sí que lo estás.

– No, no lo estoy.

Él la tomó en brazos con facilidad y la llevó al dormitorio, luego se desnudó e hizo lo mismo con ella y la hizo meterse en la cama.

Él era cálido y sólido, y Seri no protestó cuando se tumbó junto a ella.

– Duerme – le ordenó y ella lo hizo.

Larga y profundamente, y se despertó justo antes de amanecer.

Fue entonces cuando hicieron el amor, lentamente y con tanto cuidado que ella casi deseó llorar.

[Fics] Amante por contrato II EP 2


AMANTEPORCONTRATOII

Aveces el destino nos hace sufrir, pero aveces nos recompensa con algo mejor. Después nos trae de nuevo algo que ya olvidamos, abriendo heridas que ya creíamos tener cerradas …

Allí estaba, el hombre que hacía palpitar el corazón de Seri, aquel con el que reía, jugaba, amaba …

Ahí estaba delante de ella, ese hombre al que pudo amar con toda su alma, que la dejó tirada, por seguí sus sueños.

  • Hace tiempo que no nos vemos – decía Jiyong mientras lanzaba una pequeña sonrisa. – ¿No me invitas a pasar?

Seri aun estaba en estado de shok, delante de él, agarrando la puerta con la mano derecha. Jiyong, mientras preguntaba eso, ya estaba entrando y dejando a Seri atrás.

  • No, no no no no puedes entrar. – tartamudeaba ella.
  • ¿Como que no? Soy tu protector, tu amigo y tu ex novio. ¿Como no voy a pasar? – decía mientras abría la nevera para coger una cola.
  • Pero, pero pero … ¿Cuando has vuelto? ¿Que haces aquí? ¿No estabas fuera del País?

Seri no podía dejar de tartamudear, estaba temblando, las piernas no reaccionaban.

  • Nunca creí que te casarías … Siempre pensé que me esperarías. – decía Jiyong mientras se apoyaba en la barra de la cocina cruzando los brazos y mirando a Seri con una cálida sonrisa.
  • Pu pu pu pues ya ves estoy casada y feliz.
  • Deja de tartamudear, yo también estoy casado.

Seri abrió los ojos con cara de asombro y se quedo fijamente mirándolo.

  • ¿Enserio?, ¿estas casado? …
  • ¿Que te crees? ¿Que viviría siempre de la fiesta y los viajes?

Jiyong se acercó a ella y lo revolvió el pelo como siempre lo había hecho. Le agarró las mejillas,las apretó y le sonrió una vez mas.

Jiyong seguía como siempre… No se podía notar que llevaba sin verla más de seis años.

Él se paró a mirar hacia el techo, los cuadros, las figuras …

  • Vaaaaaya que casa más bonita tienes … Tu marido tiene que ser todo un ricachón.

Jiyong se giró corriendo hacia Seri, le agarró de las manos y con ojos desencajados le pregunto:

  • ¿¿¡¡ No te habrás casado con un viejo!!?? Dime que no por favor que me caigo ahora mismo aquí muerto.

Seri, empezó a cambiar su cara de asombro, fue embozando una sonrisa que poco a poco se hacía más, y más grande hasta que explotó en una carcajada.

Grandes recuerdos regresaban a la mente de Seri, recordó la simpatía y chistosa personalidad que Jiyong tenía. De repente todo el miedo y asombro que sentía se esfumó.

Se pasaron todo el día hablando en la casa, sus risas se podían escuchar por todo el vecindario…

  • ¡Ommo! Ya me tengo que ir, mi horario de trabajo a acabado hace dos horas, tengo cosas que hacer. – decia Jiyong mientras se levantaba del sofá de un salto.

Ambos se acercaron a la puerta, Seri se quedó en la entrada y se despidió de Jiyong dándole la mano.

– Nos vemos el Lunes – decía él sacando la mano por la ventana del coche y alejándose algunas calles más allá.

Seri entro en la casa de nuevo y coloco su espalda contra la puerta cerrada. Soltó un pequeño suspiro, y rápidamente abrió los ojos.

  • Oh Dios mio … oh Dios mio … ¡¡Oh Dios mio!! – empezó a gritar mientras se colocaba las manos en la cabeza.
  • ¡¿como le digo esto a Top?! ¡Seguro se enfada! ¡mandará a algún asesino o algo a matarlo!

Seri se sentó en el sofá, y se puso a pensar.

¿Que necesidad hay de que sepa ese pequeño dato?, además … fue Top quien lo contrato, no ella.

La verdad se disfraza de mentira, quedando la mentira siendo la verdad … Eso es lo que pensó Seri.

Top entró por la puerta, y lo primero que hizo fue coger a Seri y darle un dulce beso.

Pero Top no es tonto, y notó al momento que algo le ocurría.

Top le agarró la barbilla, haciendo que ella lo mirara fijamente.

  • Si pasara algo, me lo contarías ¿no? – Preguntaba Top dejando caer una mirada solemne ante ella.
  • Claro que te lo contaría …

Seri, tragó saliva y le sonrió.

  • ¿Quieres salir hoy a cenar? – dijo Top, mientras aun la sostenía de la barbilla.
  • Si, claro. ¿Me puedes soltar ya? – él antes de soltarla, le dio un beso en los labios, le acarició la cabeza y la dejo.
  • Ponte un vestido bonito, Hoy cenaremos con un cliente muy importante y su hijo.
  • ¿Porque siempre me avisas con tan poco tiempo? ¡Siempre igual! – Seri subía las escaleras corriendo, refunfuñando y mirando a Top cada vez que subía cuatro escalones.

Para Top era pura diversión hacer enojar a Seri.

Al rato Top ya estaba listo para salir. Un magnifico traje de diseño, vestía su cuerpo. Un pantalón negro, con una camisa blanca con los tres primeros botones desabrochados, y una chaqueta negra con bordados azul marino.

A los 10 minutos después Seri ya estaba lista. Top cada día se sorprendía más con la belleza de Seri. No había ni una sola vez donde no se quedara con la boca abierta.

Lucia un vestido negro, por encima de las rodillas. Una tira de bordado rojo le descendía desde el hombro derecho hasta la pierna izquierda. Unos zapatos negros, con tacón y plataforma, y una tira gruesa de brillantes que acababa es sus tobillos.

Su pelo estaba recogido en un precioso moño moderno, con una mariposa roja enganchada en el.

Al llegar al restaurante, rápidamente los camareros los llevaron a una gran sala, donde solo podían entrar personas VIP.

Había mas personas comiendo, todos peces gordos del país. A Seri no le gustaba mucho ir a esos lugares. Ahí podías darte cuenta, de como los gordos vivían a costa del pueblo. No todos eran así, pero un 85% seguro que eran ladrones de pobres.

Como, siempre, cuando Top y Seri entraron todo el mundo dejo lo que estaba haciendo, y se acercaron a la pareja.

Un rato después de los saludos llegó el cliente de Top y su hijo.

Ambos se acercaron y cuando Seri le dedicó una mirada al hijo del cliente, sin darse cuenta cogió la mano de Top muy fuerte.

  • ¿Que ocurre? – susurraba Top.
  • ¿Em? Nada nada … había tropezado.
  • No seas torpe.
  • Solo es un tropiezo
  • ¿Te has hecho daño?
  • No, estoy bien gracias. – los dos caminaban hacia el cliente y su hijo susurrando entre dientes a la vez que sonreían.
  • Hola Señor Kang ¿Todo bien? – decía Top mientras le daba la mano.
  • Muy bien Joven Top. Vaaaya parece que no es mentira lo que he escuchado, su esposa es asombrosa mente hermosa.
  • Hola, mucho gusto.
  • Este es mi hijo, a estado seis años fuera del país, se dedica a las artes marciales.
  • Hola, mi nombre es Jiyong. El gusto es mio.

Jiyong no dejaba de reír y mirar a Seri. Y ella no dejaba de quitarle la mirada. La noche parecía que no pasaba.

Pero, de repente la orquesta empezó a sonar y una voz empezó a cantar. Seri se giró rápidamente, la voz le era muy conocida.

  • ¡Oh! ¡Es Minhoo! – decía Seri muy emocionada.
  • Hola, queridos, cuanto tiempo …

Esa voz felina, que de repente apareció no podía ser nada más y nada menos que Lee Hyori.

¿Que estaba ocurriendo? ¿Porque están todos el mismo día a la misma hora en el mismo lugar juntos?